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¿Cuál es el rol de nuestra memoria en el proceso de la lectura?

Como sabemos la conciencia sobre la información recibida representa solo una pequeña parte de toda la procesada. Durante el proceso de la lectura no se puede retener la información de la primera parte hasta que no se termine de leer el final. Por ello, se requiere de la memoria para ir procesando el significado de las palabras a medida que se avanza con la lectura. Es un hecho que a mayor sea el vocabulario de la persona que lee mayor será la velocidad de lectura.

Otra cosa que favorece la lectura es el llamado “loop articulado” que permite mejorar el uso de la memoria para procesar la información. Este loop no es otra cosa que la relectura o repetición de lo que se escucha u observa. Esto es una práctica inconsciente antes de los 7 a 8 años. Es una práctica interesante porque facilita el proceso de la lectura.

Los sentidos (visuales, auditivos, táctiles, olfativos, gustativos) aportan los datos sensoriales, la memoria inmediata sensorial toma o descarta la información que ingresó. Si son de interés activa el mecanismo de atención por un lado y traslada la información a la memoria inmediata de trabajo. Este proceso es inconsciente. La memoria de trabajo elabora y organiza la información en interacción con la memoria de largo plazo. La memoria de largo plazo a la vez aporta la información para que sea recuperada por la memoria de trabajo.

En la memoria de largo plazo encontramos la llamada memoria declarativa (Vinculada con el hipocampo y la corteza) que contiene la memoria episódica (autobiografía) y la memoria semántica (palabras hechos, caras y nombres). También se encuentra la memoria no declarativa (vinculada con la amígdala) y que tiene la memoria procesal (procedimiento, el cómo hacer algo, habilidad de la lectura), la memoria emocional (experiencias gratificantes o no, valorativo) y la memoria de capacidades motoras (hábitos o procedimientos que no requieren atención como el hacer los cambios al manejar o atarse los zapatos).

Es muy importante tener presente que el cerebro no fue diseñado para la lectura, por ellos es necesario analizar todas las características de la memoria de trabajo que afectan la decodificación y la comprensión de los textos impresos.

La repetición en la lectura es un mecanismo que forma parte de la memoria de trabajo para lograr unidades básicas de almacenamiento y mejor fluidez en la lectura.

Las personas que hacer dos cosas al mismo tiempo o los adolescentes que son multitasking generalmente solo toman conciencia de una de ellas y el resto queda en procesos automáticos.

Un de las elementos que hay que tener en cuenta acerca de la memoria de trabajo, es su capacidad de almacenamiento en unidades y cuya comprensión explica varias cosas respecto a cómo se procesa la lectura y escritura. La memoria de trabajo puede almacenar un número definido unidades y estas varían según la edad:

Edad (años) Unidades de almacenaje
5 2
7 3
9 4
11 5
13 6
>15 7 a 9

Una gran capacidad del cerebro es la de almacenar en fragmentos o unidades cada vez más grandes la información. En la medida en que la palabra sea desconocida esta es descompuesta y ocupará varias unidades de la memoria de trabajo, pero la medida en que se haga conocida esta ocupará una unidad. De la misma manera pasa con un número telefónico, la primera vez que lo escuchamos cada digito ocupará una unidad, pero una vez aprendido todo el número ocupará una sola unidad.

Nota: el proceso de adquisición de la escritura pasa por: simbólico, pictórico, alfabético y ortográfico. El estrategia de aprendizaje puede darse de manera sintética (grafemas y fonemas) y analítica (palabra total).


Cuando un lector analiza o procesa lentamente una palabra en sonidos y mezcla de ellos una gran cantidad de unidades de las capacidades de la memoria de trabajo se consume. Cuando hay reconocimiento de la palabra es automática, se consume poco las unidades de la memoria de trabajo. En la medida que la palabra sea conocida esta ocupa una unidad, en la medida en que la palabra sea desconocida esta ocupa varias unidades de la memoria de trabajo.


¿Cómo mejorar la habilidad lectora a partir de toda esta información?

1. Aquí el aprendizaje de un buen vocabulario se convierte en una necesidad que favorece la fluidez del lenguaje y enfrentar las diferentes dificultades de lectura.
2. Relacionar los grafemas y fonemas (sonidos de las letras) hasta convertirlo en una unidad. Luego el sonido de la letra > frecuencia > unidades automáticas > palabras > ensayo y repetición > Unidad.
3. La práctica es otra actividad importante en la lectura.
4. El uso tanto de palabras completas como los fonemas, son importantes para el aprendizaje.
(Adaptado de Jossey Bass The Brain and Learning, 2008)

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